| Vivir |
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| Escrito por Administrador |
| Martes, 18 de Mayo de 2010 02:20 |
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Y a veces puede no llegarse al extremo del suicidio físico, pero si espiritual, anímico o profesional. Cuando un hombre mata deliberadamente sus propias aspiraciones, o su carrera de progreso, o mina su propia felicidad, esta cayendo en una forma de auto aniquilación, y eso ya no es vivir sino apenas vegetar. Y si sumáramos todas estas clases de suicidio, más los seres que viven en un estado de total apatía, nos encontraríamos con una cantidad aterradora de gente que aun no sabe para qué vivir. Esta condición del alma se agrava aun más cuando va unida al temor, la angustia, la necesidad, la soledad, el aburrimiento y la falta de confianza propia y de fe en Dios. Es la angustia existencial de nuestra época, de no saber que hacer, hacia donde ir, para que luchar en que creer, a quien amar…es el hombre que avanza a tiernitas por el mundo, y que tiene par dar a los demás mucho menos de lo que la sociedad le brinda cada día a el. Una vida sin rumbo, un desierto sin oasis, una promesa sin esperanza y sobre todo, un corazón sin fe. Eso es lo que ocurre fundamentalmente con el hombre o la mujer cuya alma esta vacía, y cuya existencia ha perdido su objetivo. Completa falta de fe y confianza en Dios. Por lo tanto, ¿Para que seguir viviendo? Vivir bien, vivir mal, o no vivir del todo, da lo mismo. Pero la bondad del infinito sale al encuentro del hombre que aun no le ha visto atractivo a la vida, y le dice: “Tu vida tiene un valor sin medida; trata de vivir, que yo te ayudare. Confía en mí. Anímate a depender de mí. Déjame inundarte de mi amor, para que puedas amarte a ti mismo y a quienes te rodean. Tu vida puede ser feliz y atrayente, útil y necesaria si la quieres vivir al amparo de mis alas”… A pesar de todo que linda es la Vida… |



Abundan las personas que todavía no se han hecho a la idea de que la vida puede depararnos grandes alegrías. Transitan por el mundo siempre viendo las sombras, olvidando que si hay sombras es porque también hay luz, y que hacia allí debe encaminarse la vida... En el mundo mueren cada día diez mil personas por voluntad propia, que se suicidan por que no encuentran sentido a la existencia. 